Libera rápidamente el estrés, trayendo una paz profunda. Es una piedra protectora que contacta con los espíritus guardianes.
Reconoce el ataque psíquico, lo bloquea y devuelve la energía a su fuente. Armoniza los niveles físico, emocional, mental y espiritual.
El lapislázuli te anima a hacerte cargo de tu vida.
Es beneficiario para los sistemas nervioso y respiratorio, la garganta, la laringe y el tiroides. Limpia los órganos, la glándula timo y el sistema inmunitario.